25 años de Dummy de Portishead – Las posibilidades del odio

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25 años de Dummy de Portishead - Las posibilidades del odio.

 

¡Uff, es tremendo dimensionar lo que ha cambiado el mundo en las últimas dos décadas y media! Parece una tarea demencial, inaprensible… casi insuperable. Era otro el mundo y otra nuestra manera de percibirlo y tratar de entenderlo. Aquel impresionante álbum del dúo de Bristol, Inglaterra, siempre me ha permitido ejemplificar también la manera en la que los periodistas nos equivocamos. Ahora me explico.

 

Se entiende que también era un momento muy diferente para la industria musical y todavía no proliferaba la circulación de contenidos digitales. Como gente de radio, junto a Benjamín Acosta, solíamos organizar una visita “de las 7 casas” para visitar a las compañías discográficas y recoger novedades, boletines de prensa y todo tipo de material promocional (Benja era el mago de la logística).

 

Regresábamos a Tuzolandia cargados de cosas -especialmente álbumes recién editados-. Entonces lo que hacíamos era repartirnos los discos compactos; sobre todo para acelerar la tarea de escucha y elegir lo que íbamos a programar. Siempre nos caracterizamos por saltarnos los sencillos oficiales, y escoger lo que nos gustaba y queríamos radiar.

 

Quiso el destino que yo eligiera -¿o me tocara?- el Dummy (1994), una obra hoy considerada maestra y de una relevancia histórica que en su momento no tuve la claridad de ideas ni la sensibilidad para apreciar y comprender. Todavía hoy recuerdo que lo primero que sentí es que se trataba de música opresiva y claustrofóbica, que parecía que te colocaba al interior de una celda grisácea en una película de espías de Serie B.

 

Dummy, el álbum de Portishead que revolucionó al llamado sonido Bristol.

Dummy, el álbum de Portishead que revolucionó al llamado sonido Bristol y definió al trip-hop.

 

UN DUMMY QUE MARCÓ EL TRIP-HOP

 

El asunto fue que a la siguiente reunión de producción puse sobre la mesa el deseo de intercambiar ese disco por otro cualquiera. Valga mencionar que privaba ese ánimo guitarrero y peleón del grunge, aunado a que la electrónica cobraba intensidad y todavía sentíamos el coletazo de la neo-psicodélia.

 

Dummy, concebido por esa pareja creativa tremenda que conforman Beth Gibbons y Geof Barrow, supone la irrupción definitiva del trip-hop, y yo no supe extraviarme de golpe en medio de ese laberinto narcótico: bases programadas, ritmos lentos, fraseos sutiles y una inteligente gama de referencias al soul y al jazz.

 

No era todavía mi momento para asimilar toda esa sutileza que habita en las 11 canciones que lo conforman. Dummy me ofreció una experiencia completa, pero de entrada me negué a hacer mías esas percusiones reverberantes, esos pasajes hipnóticos que te llevan hasta sentimientos prófugos y sensaciones fugitivas.

 

Este disco cumplió 25 años, pero sigue sonando muy actual.

Este disco cumplió ya 25 años en este agosto, pero sigue sonando actual.

 

LA MADUREZ DE PORTISHEAD

 

Lo que son las cosas, 4 años después y cuando ya habían editado su segundo disco epónimo un año antes, sacaron el Roseland NYC Live (1998) y caí rendido a sus pies sónicos. Ese concierto con orquesta me resultaba envolvente y absolutamente seductor. En poco tiempo, uno ya es alguien distinto y abreva de otras propuestas para obtener estímulos.

 

Por fortuna, hay obras de arte que no envejecen y Dummy es una de ellas; “Sour Times” y “Glory Box” son composiciones superlativas, que son acompañadas por otras joyas deslumbrantes como “It´s a Fire” y “Numb”. Hoy día lo entendemos como un álbum paradigmático y un punto de inflexión en la historia de la música de la segunda parte del siglo XX.

 

Hasta puede reiterarse que se convirtió en un clásico instantáneo, más allá de que yo no lo haya percibido al momento de las primeras escuchas. Hoy entiendo de la importancia del contexto y la propia dinámica del entendimiento y la sensibilidad.

Dummy es eterno… así que es posible regresar a él todas las veces que hagan falta.

 

Aquí puedes escuchar “Glory Box”, una de las canciones icónicas de Portishead y de este disco Dummy:

 

 

jjh