De tragos, sazones y amistades; el reencuentro con las cantinas.

De tragos, sazones y amistades; el reencuentro con las cantinas (VIDEO)

🍻🥃🍽 Tras poco más de un año de permanecer con las cortinas abajo, el “Salón Pachuca” reabre para acoger a quienes vuelven, como el hijo pródigo, a sus sabores, expone Mateo, propietario y apóstol del establecimiento
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Hasta hace poco las cantinas eran consideradas parte del inframundo en México, lugares despreciables adonde sólo le caía lo más bajo de la clase baja; por fortuna esa idea ha ido mutando.

 

En las cantinas serás el peor del mundo,
decía una pobre madre a su hijo malviviente…

“El malviviente”-Dueto América.

 

 

Hoy las cantinas son parte importante de la propia vida de las ciudades, más cuando poseen décadas de existencia y miles de historias para contar.

 

El “Salón Pachuca” cuenta más de 100 años, de acuerdo con Mateo Martínez, su propietario; las puertas permanecen cerradas, aunque ya hay clientes adentro, sólo algunos pocos, los permitidos por las restricciones sanitarias.

 

La verdad, confiesa Mateo, sólo estamos atendiendo a quienes conocemos ya de rato. Prevalece su recelo no sólo frente a la pandemia, sino ante las caras que no le parecen conocidas.

 

Mateo lleva ya varios años al frente del “Salón Pachuca”, una de las cantinas más longevas del centro de la capital de Hidalgo. “Ya vinieron a entrevistarme”, comenta a Réplica apenas le solicitamos su opinión sobre el tiempo que han permanecido las cortinas abajo.

 

Pero al final accede; es un tipo afable, de pocas palabras al principio pero con mucha cotilla una vez entrado en confianza.

 

Hay miedo, mucha gente no quiere salir todavía por temor a la pandemia, asevera mientras instala sus botellas… de gel antibacterial, dispuestas sobre una mesa para la conversación.

 

No son sinceros amigos de cantina,
y amores que se venden con el que va llegando…

 

 

DIFERENCIAS ENTRE BARES Y CANTINAS

 

Mateo dice que la diferencia entre las cantinas y los bares modernos tiene que ver con el encuentro, o el reencuentro (en este caso), pues las verdaderas amistades son aquellas que se forjan alrededor de una barra y un buen trago.

 

Por aquí han pasado los personajes más reconocidos del ámbito periodístico, muestra de ello es la cantidad de reportajes, notas, crónicas… enmarcadas sobre sus paredes; un altar al pretérito que ya no existe, pero que se recuerda con cariño y hasta devoción.

 

Sobre esta barra, sobre sus mesas, han descansado infinidad de codos: licenciados, ingenieros, profesionistas o de aquellos conocidos simplemente por sus trayectorias, levantados para chocar las copas y brindar.

 

Poco más de un año permaneció cerrado el “Salón Pachuca” y ahora, su reapertura, significa un nuevo comienzo; “es una lucha constante, es como volver a empezar un nuevo negocio; la gente está espantada”.

 

Pero hay esperanza y ganas de sobrevivir.

 

Aquí puedes ver la entrevista con Mateo:

 

Este sitio en particular es conocido además (ahí radica parte de su éxito) por su gastronomía; manjares y sabores únicos e irrepetibles que conquistan a sus comensales.

 

Gualumbos, escamoles, tortas de flor de garambullo, tortitas de madroño, alverjones con xoconostle, chinicuiles, hongos, mariscos… porque hablar de las cantinas es también hablar de cazuelas, guisos y equilibrados condimentos.

 

“La gente que viene lo hace por el sazón, todos tenemos nuestra clientela, respetamos a todos, pero hay lugares que no dan botanita”, al menos no una como la del “Salón Pachuca”.

 

…El malviviente, borracho y parrandero
curándose una cruda, murió en una cantina.

 

 

DE LA TRANSMUTACIÓN AL PULSO

 

Al igual que sus clientes, el “Salón Pachuca” ha transmutado: de pulquería a bar (del inframundo al olimpo), pero siempre manteniendo ese espíritu de las tradicionales cantinas.

 

Porque las cantinas son conexión, con un profundo pasado, con un delicado presente y un anhelado porvenir.

 

Mateo lo sabe, no por nada sigue siendo un apóstol de las cantinas, en cuya mano descansa el pulso exacto de la preparación; al final una cuba es mucho más que eso.

 

Este establecimiento está reabierto para quien desee descubrir de qué se trata; siempre y cuando con medida, sin excesos, y con la obligación de cumplir los protocolos de salubridad… ¡salud!, es lo que hace falta.

 

“Bar Salón Pachuca”, permanece en pie de guerra desde la calle Venustiano Carranza, con horario de 12, pasado el meridiano, a nueve de la noche.

 

Este reportaje se acompaña de la rola “El malviviente”, del Dueto América; aquí la puedes escuchar mientras lees:

 

 

Para volver a ver: Desde el exilio: una mirada hidalguense al coronavirus