Entre vocación y carencias, el Cuerpo de Bomberos de Hidalgo.

Entre vocación y heroísmo: el Cuerpo de Bomberos de Hidalgo (VIDEO)

🚒 Pasión, convicción, valor, heroísmo, algunas de las fortalezas de un organismo que, pese a todas los escenarios que enfrenta, responde a cada servicio con un gran compromiso

El fuego siempre tiene hambre, el fuego todo lo devora, es un ente que crece y sin control puede extinguirlo todo en segundos; eso lo saben bien los bomberos; lo intuye el cuerpo.

 

…Pero cada noche me quemo,
cada noche pronuncio tu nombre,
cada noche me quemo,
cada noche vuelvo a caer.

“Burn”-The Cure.

 

Ser bombero no sólo requiere valor, sino además vocación de servicio, esa disposición a perderlo incluso todo por algunos desconocidos.

 

Los bomberos de Hidalgo cumplen con esa y otras características.

 

Las raíces de este empleo en México son largas y profundas en la historia, pues hay vestigios de brigadas que datan de 1526, en la Nueva España, conformadas por indígenas pero dirigidas por soldados españoles.

 

Hacia 1867, bajo el mandato de Benito Juárez como presidente, es promulgado el “Decreto de la Compañía de Bomberos”, que intenta profesionalizar y mejorar esta profesión.

 

En el estado de Hidalgo, el primer HEROICO CUERPO ve la luz el 20 de marzo de 1951, con un edificio que sirve hasta hoy de estación, en la capital hidalguense, entregado e inaugurado por el presidente Miguel Alemán.

 

Toda esta parte de la historia es fundamental para comprender no sólo los riesgos, sino los sacrificios que han realizado desde entonces hombres y mujeres que han pasado por entre estas paredes.

 

Así lo hace notar el subinspector Felipe Espinosa Pérez, cuya emoción y pasión no puede esconderse al hablar sobre lo que representa para él este oficio.

 

Cuerpo de Bomberos del estado de Hidalgo.

Heroísmos ante la muerte en el Heroico Cuerpo de Bomberos, además de vocación de servicio. Fotos/Video: Leonardo Moreno.

 

Sabedor de que su trabajo implica, cada día, pararse sobre esa endeble línea que separa a la vida de la muerte.

 

MÁS FUERTE EL ORGULLO QUE EL MIEDO

 

Oh, no hables de amor, las sombras ronronean,
murmurándome lejos de ti,
no hables de mundos que nunca fueron,
el final es todo lo que es verdad.

 

Voces de este cuerpo, que abrió sus puertas a Réplica para conocer un poco más de cerca el loable trabajo que desempeña, coinciden en que es necesario el amor por el uniforme para quedarse.

 

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Por si fuera poco, hay casos donde deben subir escalinatas (“a golpe de calcetín” dice el subinspector Felipe), formar cadenas humanas y auxiliarse con los tinacos de las viviendas para tomar el agua y combatir las llamas.

 

La historia de los bomberos en Hidalgo data de la década de los 50.

La historia de este organismo en el estado data de la década de los 50 del siglo pasado, según placa conmemorativa.

 

A veces no hay de otra, más que aprovechar la condición física. Felipe ha tenido que correr con las llamas sobre su espalda, para escapar del voraz fuego, porque el fuego siempre tiene ganas de comer.

 

Prevalece un orgullo común, es evidente, permanecen los fuertes (no sólo de físico) sino de espíritu; observar tan de cerca la muerte a diario debe sin duda marcarlo a uno.

 

LAS MUJERES ENTRE LOS BOMBEROS

 

No hay nada que puedas decir,
nada que puedas hacer,
todavía cada noche ardo,

todas las noches grito tu nombre.

 

María de los Ángeles Hernández Godínez es de las pocas bomberas que cuenta entre sus filas este cuerpo en la entidad.

 

Lleva tres años incorporada, gracias a su gusto por temas de Protección Civil, como parte crucial de una cadena que de vez en cuando pierde un eslabón, al que por desgracia no se honra como debería.

 

Son muchos servicios, pero te llena ayudar a los demás, el proteger y servir, para eso estamos, pero si no te gusta o no te apasiona… te vas, expone esta joven.

 

A María de los Ángeles le siguen impresionando los accidentes, pero sobre todo hallar personas sin vida: quemados, calcinados, electrocutados… la lista es amplia, pero es parte de la chamba, por duro que parezca.

 

Aquí puedes ver las entrevistas con elementos de esta institución:

 

No por ello ceja en su quehacer, contrario a muchos varones que a lo largo de este tiempo “tiraron la toalla” y, en efecto, se fueron, ella se queda y se prepara para afrontar lo que viene.

 

Ella pide a la sociedad que busque información sobre este trabajo, que tenga un poco más de cultura con respecto a las acciones que realizan y que sólo recurran a este organismo cuando en verdad sea necesario.

 

“Los accidentes (principalmente los que ocurren en casa) son evitables, pero es necesario el conocimiento, hay que enseñar y aprender desde niños”, recomienda.

 

JUVENTUD NO PELEA CON LA EXPERIENCIA

 

Cada noche me quemo,
todas las noches el sueño es el mismo,
cada noche me quemo,
esperando a mi único amigo,
cada noche me quemo,
esperando que el mundo se acabe.

 

Aníbal Hernández García es un elemento joven, aunque ostenta el cargo de oficial primero y lleva ya 21 años de servicio en el cuerpo de Bomberos.

 

Considera que la experiencia, los años y la capacitación son indispensables, así como la actitud y el amor por el uniforme, la perseverancia y la disciplina para avanzar en este largo trayecto.

 

Una volcadura de autobuses donde perdieron la vida varias personas, entre ellas niños, es el accidente más impactante que le ha tocado atender, imágenes que no se borran de su memoria.

 

“Ver personas tiradas, muertas en la carretera, es bastante frustrante y desgarrador”, apunta.

 

Muchos de los accidentes que ocurren en casa habitación, y que deben atender con prontitud, son provocados por altares, por la colocación de veladoras que caen y generan incendios.

 

Condición física y convicción son fundamentales.

Condición física y amor por el uniforme son elementos fundamentales para desempeñar esta labor.

 

Además de cortocircuitos, que podrían prevenirse con la revisión constante de instalaciones eléctricas y al no sobrecargar contactos de energía.

 

Para Aníbal el déficit de elementos que padece el cuerpo de Bomberos de Hidalgo tiene que ver también con el proceso por el que deben pasar para afianzarse.

 

Es un proceso arduo, extenuante, en el que está presente la falta de materiales, además de que resulta una labor muy desgastante.

 

LA FAMILIA COMO PIEDRA ANGULAR

 

Solo pinta tu cara, las sombras sonríen,
deslizándome lejos de ti,
oh, no importa cómo te escondas,
encontrarte si queremos,
así que deslízate hacia abajo y cierra los ojos.

 

Salustio Porfirio Paz Martínez es bombero primero, con 25 años de servicio, peripuesto con su uniforme asume la gallardía del mando.

 

Hombre de pocas palabras pero de mirada curtida, sus ojos seguro ya lo han visto todo.

 

¿En qué piensa un bombero cuando está frente al fuego?, le pregunto.

 

La familia, su esposa, su madre, sus hijos, representan esa piedra angular que sostiene su carrera; “por ellos estoy aquí, cada servicio que yo realizo siempre pienso en ellos”.

 

Pero igualmente en la seguridad de uno, por eso debes capacitarte día con día, para que salgan bien las cosas, responde.

 

Tal vez, bajo esas condiciones, sólo hay tiempo para pensar eso, en librarla una vez más.

 

Equipamiento y renovación de vehículos.

Los bomberos de Hidalgo hablan sobre los escenarios que deben enfrentar todos los días, como una gran familia.

 

Recuperar cadáveres siempre es complejo, traumatizante, más cuando debe hacerse bajo el agua, señala Porfirio.

 

Pero siempre vuelve a la paz familiar, al deporte, para sacarse todas esas imágenes impregnadas como el humo sobre el uniforme. Es duro mirar tan seguido a la muerte a los ojos.

 

Fugas de gas, incendios, reubicación de enjambres de abejas, accidentes automovilísticos, ahogados, intoxicados… también esta lista es extensa, mas siempre hay la disposición para responder al llamado de auxilio.

 

Porfirio solicita tener mucho cuidado en las áreas boscosas; justo hace unas semanas Hidalgo vivió uno de los peores incendios forestales de los últimos años.

 

Una simple brasa puede provocar una desgracia de magnitudes incalculables, peor en estos tiempos cuando la falta de personal ocasiona que no se den abasto.

 

La pandemia también ha frenado otras actividades ineludibles para la capacitación de los bomberos, pero Porfirio espera que pronto cambie el panorama.

 

IMÁGENES PARA EL ANECDOTARIO

 

Duerme un rato,
debes estar cansado,
pero cada noche me quemo,

cada noche pronuncio tu nombre.

 

Al final, estos hombres y mujeres son conscientes del riesgo. La muerte está presente en el discurso, no puede ser de otro modo.

 

Pero también las historias de hermandad, de respeto mutuo; la esperanza une.

 

Felipe Espinosa es quizá el más carismático, el que más cosas tiene para contar sobre este cuerpo, porque conoce cada rincón, cada herramienta, cada tuerca de los viejos camiones que van para el museo.

 

El Heroico Cuerpo de Bomberos es una familia, un tanto disfuncional por todos los riesgos que enfrenta, pero donde no cabe el olvido.

 

¡Dos átomos para bajar por el tubo!, solicita así Felipe a un par de elementos para demostrar a Réplica cómo salen a servicio.

 

Miro a través del agujero en el techo, unos cinco metros de altura o más, mientras se deslizan con agilidad.

 

Por ahí han caído algunos, confiesa Felipe, porque este es un oficio que no cualquiera puede realizar. No todos tienen lo suficiente para quedarse en el tubo.

 

A ESO HAY QUE SUMARLE OTRAS DESVENTURAS

 

Hay colonias en la propia ciudad de Pachuca donde no existe el acceso, no caben o suben vehículos ligeros, lo que representa un desafío y un riesgo mayor para sofocar incendios.

 

Pese a las carencias cumplen servicios.

A pesar de los temores que puedan prevalecer, estos elementos deben cumplir con heroísmo cada servicio.

 

Felipe es un libro abierto, una voz que debe apreciarse y seguirse, lo mismo adentro que afuera, porque incluso lleva (o llevaba antes de la pandemia) información sobre su chamba a las escuelas.

 

Vendrán tiempos mejores, ojalá. “Que las autoridades no se olviden de nosotros”, es la solicitud de Felipe, de todos los bomberos en realidad.

 

Porque el fuego no olvida, siempre está presente, siempre tan hambriento y lo que menos quiere uno es estar entre las fauces del fuego, sin el equipo, sin las herramientas, sin el respaldo adecuados.

 

Para volverlo a ver: Oficios, artes y vivencias; el trabajo en las calles de Pachuca (VIDEO)

 

Este reportaje se acompaña de la rola “Burn” (“Quemar”), de la banda inglesa The Cure. Aquí puedes escucharla mientras lees: