La lucha libre, ese ente vivo más allá del bien y el mal.

La lucha libre, ese ente vivo más allá del bien y el mal (VIDEO)

Pese a la pandemia y a las pérdidas económicas y de vidas humanas, este espectáculo transmuta y se adapta a la nueva realidad, una que golpea y brinca desde las cuerdas del coronavirus… la batalla sigue

¿Sí o no que al oír “lucha libre” como que te esponjas, se te enchina el cuero y te dan ganas de gritar? 

─Blue Demon llamando…

─Aquí Santo, adelante.

─Aún sigue en su cabaret.

─Enterado, fuera. “Saca la chela”. Sr. Bikini.

Sí, lucha libre, ese oficio, ese arte que nos acompaña desde hace tantas décadas; desde aquellos años en que El Santo Enmascarado de Plata le rompía “su mandarina en gajos” a los “mostros”…

Las momias, los malotes, los vampiros que intentaban acabar con la humanidad. Ídolos de la afición que forjaron patria, porque esto también es cultura, identidad.

¿Apoco no como que hierve la sangre con cada batalla sobre el cuadrilátero?

Independientemente del bando: rudos, técnicos, la lucha libre nos une como pueblo y nos distingue en el mundo.

En la lucha libre los espectadores son una de las partes fundamentales del espectáculo.
En la lucha libre los espectadores son una de las partes fundamentales del espectáculo.

Intelectuales, músicos, artistas y hasta directores de cine encuentran en la lucha libre el espacio común, ansiado, aquel donde el hombre (como especie) deja de ser hombre para transformarse en algo parecido a un semidios.

Carlos Monsiváis ejemplificaba: “ya es un lugar común decir que gran parte del sentido de la lucha libre es el teatro, pero siempre hace falta afirmar que los actores más entusiastas no son los luchadores, sino los espectadores”.

Porque al ingresar en la arena también el espectador sufre una metamorfosis, ahí confluye entonces la energía vivificante y entre gritos y mentadas de madre ocurre un proceso catártico.

Será en definitiva que el pancracio libera, desintoxica del cansancio y el estrés, urge a la liberación y a la contemplación: será que la arena es además un templo.

La arena estaba de bote en bote,

la gente loca de la emoción,

en el ring luchaban Señor Bikini,

ídolos de la afición.

UNA MÁSCARA SOMBRÍA LLAMADA COVID-19

Ahora, en estos tiempos tan difíciles, la lucha libre nos ofrece un respiro, un salto desde la tercera cuerda contra la adversidad. 

La pandemia puso pausa a todo y este espectáculo no fue la excepción; sin embargo, poco a poco vuelve a la “normalidad” y deja verse de nuevo, con todas las medidas requeridas.

Eso sí, el acceso es controlado, pocos aficionados presentes. Réplica logró el ingreso a uno de estos eventos y con ello la charla con algunos representantes, entre los que se encontraban Fugitivo, Jeff Killer, Miedo Extremo, Dayami y Aero Boy.

Sangre nueva, rostros que bajos sus respectivas máscaras también detestan este mal mundial llamado coronavirus, afectados sobre todo en lo económico, pues cientos de familias dependen de pisar el ring.

Hoy, por suerte y como resultado de un gran esfuerzo, hay más presencia de mujeres sobre los cuadriláteros, un ejemplo es Dayami Ho, una luchadora de sólo 22 años con dos años en el ámbito profesional.

Princesa Dayami Ho es una de las luchadoras que representan a la mujer hoy en día.
Princesa Dayami Ho es una de las luchadoras que representan a la mujer hoy en día.

La lucha libre mexicana es un arte y parte de nuestra cultura, señaló Dayami, pero también representa el “circo, maroma y teatro”, aunque siempre cautiva, encanta, por todo lo que existe a su alrededor.

Aero Boy consideró por su parte que este deporte es como un ente, que de igual forma cambia conforme el paso del tiempo, no se queda nunca estático.

En su caso comenzó desde niño, desde que tuvo el sueño de convertirse en luchador, a base de mucho entrenamiento, de disciplina y constancia dentro y fuera del ring, “ahora es mi trabajo y vivo de ella”.

La lucha libre sigue presente a pesar de la pandemia y no sólo en México sino en todo el mundo, coincidieron las voces de estos atletas hidalguenses, bajo el sello de la empresa Vanguardia.

Aquí puedes ver las entrevistas con luchadores hidalguenses:

…Es que con esa máscara;

es que debo usarla, soy luchador.

GOLPEA FUERTE LA REALIDAD

Cancelaciones, pérdidas, complicaciones derivadas por una cruel enfermedad que, como esos personajes oscuros de las películas, pretende despojar de todo a quienes caen en sus garras, las vivencias de los últimos meses.

Pocos eventos, con muy poca gente presente y a puerta cerrada, esa es la consigna para poder seguir en contacto con el respetable, que es finalmente el que cobra la mayor importancia en este espectáculo, el que motiva.

“Estar allá arriba es algo que nos mueve, que nos inyecta vida… lo que más extraño es la gente, no es lo mismo luchar sin público”, reconoció Aero Boy.

La pandemia afectó en la vida luchística y en lo profesional, continuó Dayami, quien además estudia la Licenciatura en Turismo, otro de los sectores más afectados por el Covid-19 a escala mundial.

La lucha libre es folclor, arte, colorido disfraz y máscara que distingue la identidad de México.
La lucha libre es folclor, arte, colorido disfraz y máscara que distingue la identidad de México.

Pese a este golpe seco, con llaves y contrallaves incluidas, por parte de la realidad que toca, los luchadores hidalguenses no pierden la esperanza de ver muy pronto otra vez a sus seguidores.

Desde este medio enviaron un mensaje de agradecimiento y reconocimiento a quienes, desde el otro ángulo, desde debajo de los cuadriláteros mantienen la querencia por el arte de los guamazos y el griterío.

Los resultados en la lucha libre son siempre anticlimáticos. Sólo en la lucha libre el bien se enfrenta al mal en igualdad de condiciones. Lanzando una frase tan parroquial, no me queda más remedio que despedirme…

Con esta frase de Monsiváis recordamos una vez más el valor intrínseco de un espectáculo que posee tantos rostros como vestimentas y máscaras, un mundo estrafalario en sí mismo que no concluye, pues tiene la capacidad de prosperar.

La lucha libre es vida, conmoción, búsqueda y, perdón que insista, contemplación, porque cuando uno acude a este templo se ilumina y cambia (para bien o para mal), ahí está, aquí sigue… ¿apoco no?

El bien enfrentado con el mal en igualdad de condiciones, dijo alguna vez Carlos Monsiváis.
El bien enfrentado con el mal en igualdad de condiciones, dijo alguna vez Carlos Monsiváis sobre la lucha libre.

Este reportaje se acompaña del tema “Saca la chela”, del grupo Sr. Bikini, aquí puedes escuchar la rola mientras lees:

Por si te la perdiste: Por concretarse ¡al fin!, reglamento para lucha libre en Pachuca