Muestra gastronómica, orgullo, cariño y tradición de Santiago de Anaya.

Muestra gastronómica, orgullo, cariño y tradición de Santiago de Anaya (VIDEO)

🥄🍚🍨 Réplica logró el acceso a una de las más importantes muestras del estado, pero que cada año cobra relevancia en los contextos nacional e internacional; sabores, colores, aromas y platos únicos y dignos de cualquier restaurante del mundo
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Por segunda ocasión (la primera en 2020) la pandemia de Covid-19 impidió que la Muestra Gastronómica de Santiago de Anaya pudiera realizarse de manera presencial.

 

Ojalá se me pase el dolor de cabeza, ojalá,

ojalá el paso no me desanime,

ojalá el carnaval acontezca, ojalá,

ojalá el pueblo nunca se olvide.

“Oxalá”-Madredeus

 

 

Una muestra que suele reunir, desde hace más de 40 años, a centenas de familias, jueces, autoridades estatales y locales, pero sobre todo a un promedio de alrededor de mil cocineras.

 

Mujeres, madres de familia, abuelas, guardianas de tradiciones y sabores que comparten sus saberes a través de platillos únicos en una región asediada por la pobreza y el sol, pero rica en otros recursos.

 

Réplica viajó hasta el municipio de Santiago de Anaya y logró el ingreso a esta tradicional exposición (transmitida sólo de forma virtual), para conversar con Carmelo Ángeles Moreno, fundador de la Muestra Gastronómica.

 

Carmelo Ángeles, fundador de la Muestra Gastronómica de Santiago de Anaya.

Don Carmelo Ángeles es el fundador de la Muestra Gastronómica de Santiago de Anaya.

 

Carmelo es un hombre entrado en años, por cuyo rostro viajan los rastros de la experiencia, de las vivencias y de la argucia que lo llevó a idear un espacio donde las cocineras de la región tuvieran cabida.

 

Desde hace más de cuatro décadas don Carmelo ha visto desfilar infinidad de cosas: platos, cazuelas, aromas y coloridos guisos basados en el aprovechamiento de animales, insectos, plantas o yerbas que pueden hallarse en la demarcación.

 

Ojalá yo ande sin cuidado,

ojalá yo no pase un mal bocado,

ojalá yo no haga de todo una presa,

ojalá mu futuro acontezca.

 

 

IDEAR UNA MUESTRA GASTRONÓMICA

 

Bajo la terrible lengua del astro rey que suele lamerlo todo en el Valle del Mezquital, Carmelo concede que la idea de esta muestra le vino a la mente al observar a las mujeres de su tierra.

 

Quienes acudían en aquel entonces a realizar faenas de limpieza del centro comunitario y que, al término de dichas labores, disponían sus ollas en perfecta armonía para compartir el pan y la sal.

 

Al principio se mostraban renuentes a organizarse, porque ellas mismas demeritaban el valor de sus herramientas; las cazuelas llenas de tizne porque preparaban todos sus alimentos a la leña.

 

Pero con el tiempo las convenció; Carmelo fue el primer visionario, el primero entre sus iguales en constatar la virtud de lo que aquello representaba, aun en la sencillez de la procedencia.

 

Ojalá que en la vida me vaya bien, ojalá,

ojalá que en tu vida también,

ojalá el carnaval acontezca, ojalá,

ojalá el pueblo nunca se olvide.

 

COCINERAS, LEGADOS, ORGULLOS

 

Luisa Anaya Pérez abraza a su nieto Edson, un pequeño de unos 11 o 12 años que ya sabe bordar, cazar y, ante todo, apoyar a su abuela en las labores del hogar.

 

Es una mujer cálida, en su semblante, en sus ojos, también pueden observarse la bondad y la sabiduría; sus callosas manos cuentan la historia del fuego, de la llama donde prepara sus platillos.

 

Vienen desde la comunidad de Yolotepec, este día es especial para ella y su nieto, ha sido elegida como parte de las únicas cinco cocineras que se presentarán en esta ocasión en la muestra.

 

Luisa ríe y aunque el cubrebocas no permite observar su sonrisa es notorio a través de su mirada el orgullo que siente por el trabajo que hace, todos los días, para dar de comer.

 

Luisa Anaya, cocinera tradicional.

Luisa Anaya y su nieto Edson, muestran el orgullo por sus tradiciones, su cocina y las creaciones que realizan.

 

Esta mujer fue una de las primeras ganadoras de la muestra gastronómica: me gané una estufa, cuenta y evoca el día, con un guiso a base de ardilla, la cual fue cazada por su esposo, allá en el cerro.

 

“Yo veía a las señoras que iban con sus cazuelas, a mí no me llamaba la atención (participar), pero un día dije: pues voy a probar… y cuando gané abracé mi estufa, como pensando que alguien me la iba a quitar”.

 

SU PRIMER GUISO: UNA ARDILLA

 

Una ardilla horneada con flores silvestres, con sábila, garambullo, tunas y gualumbos, acompañada con nopales, directa al fuego en la tierra, recuerda todavía Luisa su receta con la que ganó su primer premio.

 

Desde entonces Luisa ha ganado varias veces; “me gané una lavadora, licuadoras, cafeteras” y sólo dejó de acudir cuando la enfermedad la tumbó, un par de años.

 

Para Luisa esta muestra no sólo le ha brindado regalos o premios sino además muchas amistades, las cuales valora y conserva, pues también son cúmulo de experiencia y de compartir recetas.

 

Por fortuna doña Luisa ya recibió su vacuna contra el Covid-19 y cuenta con esperanza a Réplica que ansía que este año se vaya la enfermedad, para que el siguiente los más de mil participantes puedan regresar.

 

Santiago de Anaya, cuna de la muestra gastronómica.

Colores, formas, sabores, costumbres arraigadas a una mágica tierra, parte de lo que se vive en este municipio de Hidalgo.

 

Edson ya sabe utilizar el telar de cintura y es un experto en la recolección de frutos, insectos y otros ingredientes que luego lleva a su abuelita Luisa para que los prepare.

 

Es el más pequeño de sus nietos, pero tal vez el más avezado, porque es un negociante nato, orgulloso de sus raíces, de sus quehaceres, vende sus productos donde puede para contribuir a la economía familiar.

 

“Me siento orgulloso por esta oportunidad, me siento feliz de estar aquí con mi abuelita; esto que hago yo es una tradición de familia, va de generación en generación”, apunta el menor, ataviado con indumentaria típica.

 

LOS POSTRES OTRA DELICIA

 

Yamel Hernández Ángeles abandonó su trabajo en una dependencia de gobierno, para formar su propio negocio, uno que por cierto podría presentarse en las mesas de los mejores restaurantes del mundo.

 

Para Yamel la oportunidad de participar en la muestra gastronómica llegó en forma de nieves, así lo quiso, al considerar que ya eran demasiados los platos y pocos los postres.

 

Su familia, porque también lo ve como una oportunidad de involucrar a sus hijos, realiza nieves tradicionales desde hace más de 12 años en el marco de la muestra.

 

“Pensamos en hacer algo diferente desde un principio, porque la mayoría de la gente participa con comida, pero muy pocos somos los que estamos enfocados a los postres y quisimos hacer algo novedoso sin perder nuestra herencia cultural culinaria”.

 

Postres como parte de las delicias.

Las nieves de Yamel Hernández son parte de las delicias a disfrutar y dignas de las mesas de cualquier restaurante gourmet.

 

Todas sus nieves son naturales, no incluyen conservadores, saborizantes o productos químicos, inclusive tampoco recurre a los colorantes, pues afirma que las flores, las frutas y demás productos que utiliza pintan más que bien.

 

Garambullo, xoconostle, pulque, fresas, limón, miel de maguey, pitahayas… son tan sólo parte de la gran gama de ingredientes y sabores de sus productos, naturales, frescos y exquisitos.

 

Con todo ello Yamel también ha ganado un lugar muy importante no sólo como parte de la muestra gastronómica sino en los alrededores, fuera de su municipio, con un esfuerzo que busca a diario agrandar su negocio, uno que por supuesto representa el orgullo de esta tierra.

 

Ojalá el tiempo pase hora a hora,

ojalá que nadie se vaya,

ojalá se aproxime el carnaval,

ojalá todo corra menos mal.

 

 

¿QUÉ COMER?

 

Flores de gualumbo, escamoles, sábila, maguey, nopal… todos productos de la milpa, regalos de la madre de la naturaleza; hormigas, arañas y demás insectos.

 

Aunque la veda en la matanza de animales frenó otros platillos a base de tlacuache, zorrillo, armadillo, víbora, conejo, liebre, palomas, ranas al horno, en penca, a las brasas… aún queda mucho por descubrir y degustar.

 

Aquí puedes ver las entrevistas y conocer las historias en torno a esta muestra gastronómica:

 

No hay duda de que la riqueza de la Muestra Gastronómica de Santiago de Anaya va e irá mucho más allá de sus platos.

 

Porque es sobre todo una muestra de cariño, de manos trabajadoras, de sabores insuperables y tradiciones que no existen en ninguna otra parte del mundo y eso, hay que decirlo con orgullo.

 

Ojalá para el próximo año estemos mejor de salud, sin pandemia y que vengan a Santiago de Anaya para comprobarlo por ustedes mismos, coinciden Carmelo, Luisa, Edson y Yamel.

 

Ojalá.

 

¿Más sabores y riquezas de Hidalgo?: De tragos, sazones y amistades; el reencuentro con las cantinas (VIDEO)

 

Este reportaje se acompaña de la rola “Oxalá” del grupo portugués Madredeus; aquí la puedes escuchar mientras lees: