Vivifica Museo Nacional de Culturas Populares arte y tradiciones de Tenango.

Vivifica Museo Nacional de Culturas Populares arte y tradiciones de Tenango

Muestra permanente forma parte de los acervos con que cuenta este espacio en la Ciudad de México y destaca la cosmovisión, colores, bordados y costumbres de un pueblo orgulloso de ser y estar

Tenangos. Cartografías de la memoria, es el nombre de la exposición montada en el Museo Nacional de Culturas Populares, en la Ciudad de México, que muestra parte del legado del pueblo hidalguense.

 

La muestra del trabajo realizado por artesanos de Hidalgo comprende siete de los 13 lienzos de gran formato, creados por dibujantes y bordadoras del pueblo otomí San Nicolás, Tenango de Doria, Hidalgo, en 2009 y que forman parte del acervo del Museo Nacional de Culturas Populares.

 

Cabe recordar que la elaboración de estas piezas se centró en la recuperación de saberes y tradiciones de la comunidad indígena de Tenango de Doria.

 

Su importancia no sólo reside en su belleza estética o en la maestría de la técnica artesanal, sino en su valor como cartografías de la memoria colectiva.

 

Ya que en estos tenangos se narran diversos aspectos de la cosmovisión hñahñú u otomí de la Sierra Oriental.

 

SOBRE LA HISTORIA DEL PUEBLO

 

En lengua otomí o hñahñú el pueblo de San Nicolás era conocido como Nze’ni, que significa “lugar de sembrados de sabinos”.

 

Está ubicado a 8 kilómetros de la actual cabecera municipal de Tenango de Doria, en el estado de Hidalgo.

 

En estos lienzos, dibujantes y bordadoras plasmaron la identidad de su comunidad, su entorno natural, las costumbres y dinámicas sociales o religiosas de su pueblo.

 

Naturaleza, espacios sagrados, vida cotidiana, mitos, ceremonias y rituales, aparecen representados con hilos de algodón de múltiples colores.

 

Los dibujantes de tenangos son herederos de los saberes de los curanderos; sus figuras y composiciones son interpretaciones de la realidad y provienen de la imaginación particular, lo que hace que todos los bordados sean únicos.

 

 

TENANGO Y EL CIRIO, 2009

 

Dibujantes y bordadores refieren que la inspiración de las figuras características de los tenangos, proviene de las pinturas rupestres ubicadas en una cueva de El Cirio, un espacio sagrado para la comunidad de San Nicolás.

 

El tipo de bordado es uno de los criterios de identificación más importantes de los tenangos, ya que expresa saberes de la comunidad que se transmiten entre generaciones.

 

Las mujeres hñahñú u otomíes de San Nicolás poseen una larga tradición en la elaboración de su blusa tradicional, bordada con figuras en punto de cruz.

 

A partir de esta antigua práctica implementaron la puntada “al paso cruzado”, técnica que permite economizar la cantidad de hilo y que, al realizarse correctamente, no deja espacios de manta al descubierto en el relleno de las figuras y evita que se vean los trazos del dibujo.

 

Una característica fundamental de los tenangos es que en el reverso del lienzo la puntada sólo marca el contorno de las figuras.

 

COSMOVISIÓN Y RITOS

 

Para la cultura hñahñú u otomí el embarazo es uno de los eventos familiares más importantes; la partera del pueblo se encarga de acompañar a la mujer durante todo el proceso, pues se considera que es la persona con mayor conocimiento y experiencia.

 

El agua es otro de los elementos presentes en esta cultura, por ello el rito de la petición del agua es uno de los más antiguos e importantes para esta cosmovisión.

 

Dicho rito se efectuaba durante abril y mayo, en la temporada de sequía y para ello realizaban una peregrinación acompañada por música y bailes, donde se convocaba a todos los miembros de la comunidad.

 

 

Otra tradición que aún conserva rasgos de la cosmovisión ancestral hñahñú u otomí es el rito dedicado a la muerte.

 

De acuerdo con su tradición, cuando una persona muere también perece un animal, ya que se piensa que los humanos tienen un alma dual.

 

CULTURA DE LA BODA

 

Finalmente el ritual del casamiento o la boda es una de las celebraciones más arraigadas entre los habitantes de San Nicolás.

 

Para que una boda pueda realizarse, el novio debe solicitar previamente la aprobación de los padres de la novia.

 

Como protocolo se ofrecen regalos y una vez que son aceptados se puede continuar con el proceso.

 

Todo esto queda marcado, de uno u otro modo, en la elaboración de estas prendas, tradicionales y símbolo de la cultura hidalguense de Tenango de Doria.

 

Una oportunidad para apreciar el arte del estado, la visión del mundo y del entorno, costumbres arraigadas y que dan orgullo y presencia al pueblo hidalguense ante las transformaciones industriales y sociales.

 

Sin duda, el Museo Nacional de Culturas Populares representa una buena alternativa para quienes buscan dejar un poco el confinamiento, aprender y reconocer la calidad, el arte y el esfuerzo de las manos hidalguenses.

 

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jjh