Un día cualquiera; mamá, enfermera y heroína

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Este fin de semana millones de mujeres celebraron de manera atípica el Día de las Madres, fecha singular y única para los mexicanos, que suele reunir a las familias en torno a una mesa, la mejor comida y los mejores deseos.

Para esta ocasión no fue así, al menos no para profesionales que quienes como Jaqueline Silva tuvieron que enfrentar cara a cara a la enfermedad, a través de un traje especial que llevan por turnos de seis a 12 horas y que no les permite ni siquiera ir al baño porque pueden contaminarse y que al quitarse deja notables marcas en sus cuerpos.

Silva Espinosa es enfermera especialista, pachuqueña de nacimiento y aunque vive en el estado de Hidalgo tuvo que salir de su entidad para hallar mejores condiciones salariales, en el vecino Estado de México, donde presta sus servicios, con incertidumbre y temor, manifiesta, ante el avance de una enfermedad de la que muy poco se conoce hasta el momento, sólo que sí mata, sobre todo a quienes han llevado una vida de excesos.

Su esposo es médico y como él miles de hidalguenses, de mexicanos, deben asimilar día tras día, desde que la pandemia llegó al país, todos los riesgos, incluso aquellos de propagar el virus entre su propia familia. La voz de Jaqueline se multiplica, habla en nombre de muchas compañeras: “pasaré el Día de las Madres trabajando en el hospital, atendiendo a enfermos de coronavirus”.

Una gran falta de cultura, opina, es responsable de que cientos o miles de personas aún no comprendan la magnitud del llamado Covid-19,Jaqueline confirma para Réplica que todos los días está muriendo gente; “las personas nos culpan, piensan que nosotros como médicos o enfermeras les hacemos algo cuando llegan a las clínicas, pero no es así, esto no es cierto, algunos ya vienen muy mal. Están muriendo jóvenes, a mí me tocó ver ya varios casos”, expone mientras su voz se desgarra por las circunstancias.

Su mayor preocupación, como toda madre, es su pequeño hijo, al cual no puede abrazar y besar, no mientras dura esta contingencia sanitaria; el menor no lo comprende, requiere el cariño de su mami y de su papá, pero no hay de otra, la sana distancia puede marcar una gran diferencia.

A Jaqueline, como si no tuviera ya suficiente, le acongoja además el tema de las agresiones en contra del personal médico; esa misma falta de cultura que prevalece en México es la culpable de que las personas piensen que por trabajar en el Sector Salud son portadores de la enfermedad, “pero es todo lo contrario, nosotros no los podemos contagiar, estamos para ayudar, pero eso no lo comprenden y aun así nos agreden”.

Para ella portar el uniforme es sinónimo de orgullo, a pesar de todo, para ello estudió y sigue preparándose, para ello y para salvar vidas,inclusive las de quienes no entienden este importante papel. El desempeño de Jaqueline y de sus compañeras de lucha diaria es digno de reconocerse, pues sin ellas el panorama seguramente sería otro, uno de mayor desolación y muerte.

Como Jaqueline, este Día de las Madres, muchas trabajadoras de la Salud padecieron el nuevo rostro de la realidad, uno que nadie quisiera ver ya: el de los decesos, el de las malas noticias que no acaban; sin embargo, al menos para Jaqueline existe la motivación para combatir a éste y otros males, con su experiencia y conocimientos.

Al igual que muchas mujeres asume sus roles, el de profesionista, el de madre, el de amiga y compañera, el de heroína sin capa que, a pesar de todo y todos, ofrece también su vida para que México salga avante lo antes posible.

Ojalá que su historia se conozca y comparta, porque la historia de Jaqueline es la de miles que hoy enfrentan situaciones similares; nada más preciado que una vida humana, fue el compromiso que asumieron al ponerse por vez primera el uniforme y hoy esos extraños trajes protectores. Por ahora hay que seguir luchando, incluso hasta contra esa misma ignorancia que mantiene a muchos en las calles, sin atención a las recomendaciones, sin la conciencia suficiente para distinguir la gravedad del problema, uno que compete a toda la sociedad, no sólo a aquellos que, tal vez sin quererlo, se conviertan en nuestros héroes.

Mira aquí la entrevista con Jaqueline:

 

kgm