Terror en el circo; cuando el coronavirus frena el sueño

-Familias quedaron varadas en La Providencia, donde montaron su carpa, a causa de la pandemia, ahora apenas sobreviven
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Nayeli Ávila / Juan José Herrera



Escalofriante historia de abandono, tristeza y soledad, es la que viven familias que quedaron atrapadas en un circo, escenario que desde hace décadas representa su única fuente de ingresos. Hoy esa posibilidad de supervivencia quedó obstruida por un mal llamado coronavirus.

En medio de la pandemia de Covid-19 pueden observarse historias que pretenden ocultarse o ignorarse por autoridades locales, es el caso de quienes integran el Circo Jack Terror.

Réplica busca la opinión de todas aquellas personas que no son escuchadas y el día de hoy Jesús Morales Mora, encargado de este espacio de entretenimiento, contó que su circo lleva 19 años ofreciendo funciones al público en diversas partes del país.

Esta gradería tiene sus raíces en Matanzas, una comunidad del estado de Jalisco; Jesús refirió que la idea surgió en la mente de su padre luego de ver un espectáculo en su tierra natal, en el que había toda clase de animales, malabaristas, payasos, entre otros actos.

Señaló que la vida de un cirquero es muy difícil porque en ocasiones encuentran gente prepotente que ni si quiera un vaso de agua ofrecenpero que, por otro lado, aún existen personas amables y empáticas que se cruzan con ellos en su trayecto.

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Jack Terror tuvo que modificar todo su concepto a partir de la aprobación a la Ley General de la Vida Silvestre en el circo, que prohibió el uso de animales para las funciones y las personas que asistían para ver precisamente a estos especímenes, cuando fue aprobada dicha ley dejaron de asistir; “fue ahí cuando comenzamos a pensar qué giro debíamos dar a la historia del circo, porque el público ya no tenía interés y es cuando se nos ocurrió que nadie traía la idea de un circo de terror, así nació Jack Terror”.

Actualmente laboran 22 personas en dicho espacio, donde participan niños, mujeres y hombres, pero ante la pandemia resienten demasiado los efectos económicos, pues no cuentan con recursos para sobrevivir.

Dilan Morales Vertí, detalló que apenas llevaban dos semanas de haber llegado a La Providencia, colonia del municipio de Mineral de la Reforma, Hidalgo, donde están ahora instalados, cuando tuvieron que interrumpir de tajo sus espectáculos ante las indicaciones por parte de las autoridades de salud para evitar las aglomeraciones.

Argumentó que es más difícil su estadía obligada, pues ya pagaron los respectivos permisos para instalarse, cuando se solicita ayuda a instancias como el DIF (tanto el de Pachuca como el de Mineral de la Reforma, ambos gobernados por panistas) y estas niegan el apoyo,pese a que el circo cuenta con menores de edad, por lo que tuvieron que solicitar respaldo a la población hidalguense, con algún alimento de la canasta básica para sobrevivir ante la crisis de salud.

El hijo del representante del circo expuso que están desesperados por la situación, pues representa algo indispensable en su vida como trapecista;

“desde niño he crecido en esta vida y es algo maravilloso para mí”.

 

Jesús Morales, originario de Zacatecas, realiza actos de acrobacia, perfeccionando esta actividad, aunque hoy su realidad es una muy distinta donde, por más que intenta, no encuentra el equilibrio mental.

Axel Morales es un pequeño que también disfruta hacer sus labores dentro del circo, las cuales desempeña en la cama elástica, junto con sus hermanos, pero ahora también está atrapado en este lance que pudiera ser incluso mortal para él y su familia.

Las provisiones son pocas y las carencias demasiadas; no hay peor horror que el de las circunstancias que oprimen, cuando en el corazón sólo quedan intenciones, aquellas de lograr un mejor futuro.

Ingresar a este circo, así, bajo estas condiciones, es de verdad terrorífico, porque refleja el nivel de omisiones e insensibilidad de administraciones municipales con otros intereses mucho más allá de las carpas y de quienes viven del oficio y el arte. ¿Cuántas veces esos mismos personajes, hoy cabezas de gobiernos municipales, habrán acudido al circo para solicitar el voto?

Sin dudas, el mundo circense resulta complicado y así como estas familias existen muchas personas que viven al día, gente trabajadora a la que no le queda casi nada, acaso el espejismo de que este espanto llamado Covid-19 acabe pronto y el mundo gire de nuevo, haga una pirueta espectacular, un salto desde el trapecio llamado vida… para volver a la “normalidad”, esa donde de todas formas tampoco son escuchados, pero al menos reciben un pago por mostrar sus talentos.

Mira aquí el video: