Chavela, un documental que habla de dolor.

‘Chavela’, un documental que habla de dolor… más allá del canto

El que no sabe de amores, llorona no sabe lo que es martirio…
0
32

Se acaba el año y todos nos queremos ir a donde nadie nos juzgue, a donde nadie nos diga qué hacemos mal, por eso Réplica te recomienda el documental sobre la vida de Chavela Vargas, para cerrar el 2020 con la catarsis que sólo tienen las canciones de esta intérprete que revela varios secretos en este material.

En una hora con 33 minutos, la mexicana nacida en Costa Rica (porque los mexicanos nacen donde se les da la gana), narra sus amores, sus tristezas más grandes. Este no es un documental de música, es uno de dolor, porque siempre lo llevó a cuestas en cada uno de los escenarios que pisó.

María Isabel Anita Carmen de Jesús Vargas Lizano, nace el 17 de abril de 1919, en una familia numerosa y en un contexto en donde las preferencias sexuales eran fuertemente recriminadas.

Jovencita, con pantalón porque no le gustaban las faldas, intenta decir quién es sin que eso genere un descontrol en su familia, como pasaba habitualmente debido a su religión y sus prejuicios.

El video queda plasmado con la técnica de Catherine Gund y Daresha Kyi, ambas cineastas que encabezan este proyecto que ha dado la vuelta al mundo.

Desde sus primeros años, se abrieron en Chavela las primeras heridas; primero, el hecho de nacer en un mundo donde parece no tener cabida, luego la cerrazón de sus padres, que en ocasiones la encerraban en su casa para que nadie notara su preferencia por las mujeres.

Tras el divorcio de sus padres, cada uno decidió abandonar su cuidado. A los 17 años y sin apoyo de nadie se traslada a México, para nacer de nuevo, ahora como hija de la canción ranchera.

No volveré,

te lo juro por Dios que me mira,

te lo digo llorando de rabia,

no volveré.

Aunque desde joven supo su identidad, fue hasta los 81 años que públicamente la admitió. El audiovisual es la joya de sus palabras, de las entrevistas que dio cuando habló de ella y no de su canto.

La narrativa cuenta la intensa amistad con José Alfredo Jiménez, los días de encierro con bebida en mano y múltiples historias hasta que les quedaban los ojos amarillos. Del luto que sufrió cuando murió el músico, el único amigo que la había comprendido.

Tómate esta botella conmigo,

y en el último trago nos vamos,

quiero ver a que sabe tu olvido,

sin poner en mis ojos tus manos.

CUANDO EL ALCOHOL SE TRANSFORMÓ EN VIDA

Y es que el dolor de todos sus años parecía tener salida en su consumo de alcohol, el problema aumentó, al grado de convertirse en enfermedad; se perdió su voz, se perdió ella y perdió a su gran amor.

Alicia Elena Pérez Duarte y Noroña el dulce amor, la sonrisa de Chavela; el video tiene fragmentos de ambas, una colección de fotografías de su juventud, su recopilación del intenso amor que se profesaron una a la otra. Luego la separación y lo que queda después de ello.

Dolor, alcohol, angustia, música y muerte... siempre presentes en la vida y obra de Chavela Vargas, hasta el final de sus días.
Dolor, alcohol, angustia, música y muerte… siempre presentes en la vida y obra de Chavela Vargas.

Alicia tuvo un hijo, y a Chavela le gustaban las pistolas. La crianza compartida siempre fue difícil y llegó a un punto insostenible, Alicia se fue, y la dama del poncho rojo no sólo se hundió en la tristeza sino que además tomó todo el amor y lo convirtió en rencor.

Cuántas cosas quedaron prendidas,

hasta dentro del fondo de mi alma,

cuántas luces dejaste encendidas,

yo no sé cómo voy a apagarlas.

Sin dinero y sin ánimo, la cantante cayó en picada, vivió de la caridad de sus amigos de juventud, hasta que de nuevo se puso en pie, ahora no en México sino en España, en la Sala Caracol. Después de varias presentaciones y un segundo aire en su carrera, su salud empeoró y decidió volver a su país para despedirse.

Silencio, silencio: las amarguras volverán a ser amargas… se ha ido la gran dama Chavela Vargas”, 5 de agosto 2012. Tuit de su cuenta oficial.

El documental está disponible en varias plataformas en internet y Netflix, es una recomendación para tomarse un respiro y despedir a este año tan complejo; que con todo, nos da la oportunidad de iniciar uno nuevo…

Me parece mentira,

después de haber querido como he querido yo,

me parece mentira,

encontrarme tan sola como me encuentro hoy.

¿De qué sirve la vida,

si a un poco de alegría le sigue un gran dolor?

Me parece mentira,

que tampoco esta noche escucharé tu voz…

Aquí puedes ver el documental completo:

También te recomendamos: Adiós a Armando Manzanero; pierde la batalla contra el Covid-19

jjh